Director:  Guillermo Amoedo

Elenco: María Évoli, Vanesa Retrepo, Gabriela de la Garza y Flavio Medina 

⭐⭐⭐

SINOPSIS:

Tres hermanas irrumpen en una mansión para robarse una gran cantidad de dinero. Durante el asalto descubren que una integrante de la familia vive atada en el sótano y deciden ayudarla, sin imaginarse que de liberar a la niña también soltarán a un poderoso demonio.

Existen películas de horror que van más allá de los sustos sobrenaturales: Get Out (Jordan Peele) refleja el prevaleciente racismo hacia la comunidad afroamericana en Estados Unidos, Estación zombi (Yeon Sang-ho) se permite abordar la deshumanización y Rosemary’s Baby (Roman Polanski) pone el dedo sobre la yaga de las violaciones sexuales. Es una fortuna que la lista de cintas del género que reflejan conflictos sociales no deja de crecer, y la más reciente producción de Guillermo Amoedo bien podría sumarse a ella.

La premisa no parece siquiera desviar la mirada hacia algún tema delicado; tres hermanas entran a una mansión para robar algunos dólares, pero les sale el tiro por la culata cuando descubren que una de las hijas del matrimonio de esa casona está poseída por un demonio ultra feroz. Sin embargo, es a través de las motivaciones de los personajes y de los demonios que cada uno carga, que el director chileno se permite hablar en El habitante de dolencias políticas, como la corrupción; hasta sociales como las extorsiones, el incesto y el abuso sexual a menores. Por eso no sólo estás propenso aexperimentar sobresaltos, además te sientes perturbado por el cruel pasado de lasprotagonistas.

Amoedo no hace estas denuncias sutilmente. Al dinero mal habido lo señalaexplícitamente aunque no hace mucho énfasis al respecto. Pero los temas de abusolos coloca al mismo nivel de horror que las apariciones de espectros, los radios quesintonizan siempre la misma canción —“El pecador” de Alberto Vázquez no te dejarádormir, ya verás—, la voz ronca de su pequeña demonio y las travesuras de ésta.

Nominado a Mejor película en el reconocido Festival Internacional de Cine de Sitges, el filme fusiona el horror con el thriller policiaco; juega por igual con imágenes religiosas y satánicas, que con la tensión de las persecuciones. De estaforma temerás al tiempo en contra y la clandestinidad, pero también al lento acercamiento de entes y a las líneas que se enuncian en latín.

Aunque El habitante no juega con tu resistencia a la tensión a lo largo de todosu metraje como 1974: La posesión de Altair, tiene momentos que trabajan en solitario y otros en “equipo” —pon atención a la escena inicial y a la final— para provocar que tu adrenalina suba. Tu angustia igualmente se propiciará por la ambientación sombría, el uso de los silencios y de los ruidos breves pero estruendosos.

El elenco hace lo propio y no dejan de reaccionar a estímulos que, seguramente, no estaban en el set. Ves a Natasha Cubria y sus contorsiones en su debut en la pantalla grande, te sorprende ver a María Évoli en un matiz totalmente opuesto a su Fauna de Tenemos la Carne y no te defraudará la experiencia histriónica de Flavio Miranda y Gabriela de la Garza, quienes con poco tiempo a cuadro refuerzan muy bien la acción.

El extenso planteamiento de la cinta, la inconsistencia de ciertos actos y el abuso de algunos recursos, provocan que El habitante se torne lenta de momentos y preveas el origen de tanto mal.Pero eso no te impedirá disfrutar escenas al filo de la marquesina, las ensoñaciones del personaje de Évoli y un vómito atroz digno de El exorcista.

VEREDICTO:

Una cinta de horror que te dejará más reflexiones que sustos. Esposible que, después de verla, su leitmotiv y temas te acompañen fielmente a la hora de encontrarte con tu almohada.

Por: Anaid Ramírez.

Fuente: https://www.playcamcine.com/uncategorized/resena-el-habitante/